Las últimas herramientas tecnológicas para el mercado legal según Legalweek NY2019

Como parte de la experiencia de participar en la Legalweek en New York los últimos días de enero, tuvimos también la oportunidad de analizar las últimas herramientas tecnológicas que se promueven en el mercado legal global.

En términos generales, es posible señalar que la innovación en materia tecnológica sigue principalmente enfocada en la construcción de soluciones que doten a abogados de mayor eficiencia y efectividad. No son muchas las soluciones que realmente reemplazan al abogado, como muchos intuyen, sino más bien engrandecen su rol al despojarlo de tareas de poco valor agregado, recurrentes, con patrones de ejecución en donde el criterio jurídico y el entrenamiento de los abogados realmente no genera impacto.

Sin perjuicio de que la tendencia de soluciones continúa en la misma línea que años anteriores, obviamente ya podemos visualizar máquinas con más entrenamiento, casos de éxito más certeros y eficiencias indiscutibles. Uno de los exponentes interesantes en esta línea es Lawgeex.com, empresa que ha enfocado sus recursos a la automatización contractual. Ésta ha obtenido múltiples rondas de financiamiento desde su creación y a la fecha acumula más de USD20 Millones en capitalrise. El año 2018 hicieron noticia al hacer competir su herramienta de análisis de documentos y lograr un índice de precisión de más de 94% frente al 85% que demostraron abogados altamente capacitados en un proceso de revisión de NDAs y en donde los abogados demoraron un promedio de 92 minutos en revisar los documentos provistos versus los 26 segundos que demoró la herramienta de AI. Precisamente, tuvimos en nuestra visita oportunidad de conocer y conversar con Noory Bechor, CEO y co-fundador de LawGeex, quien nos manifestó su absoluto foco en procesos de automatización y análisis mecánico de contratos y documentos. Empresas como estas hay varias en el mercado, en efecto, otro buen ejemplo es Luminance.com spinoff de los laboratorios de machine learning de la Universidad de Cambridge que por medio de sus algoritmos de reconocimiento de patrones y modelos de análisis probabilísticos permite intuitivamente recorrer flujos de trabajo en la revisión de documentos, con multilenguaje y multijuridicción, adaptándose a los diversos estilos de redacción documental. En el caso de ésta última, conversamos con sus representantes y realizamos diversas demostraciones que nos permitieron constatar la calidad del producto comercializado.

Por su parte, la mayor preocupación en materia de protección de datos personales, ciberseguridad y cumplimiento normativo, ha dado pie a la creación de herramientas predictivas y de análisis que han visto en este complejo escenario global una gran oportunidad. Ayfie, por ejemplo, con quienes también interactuamos durante la convención, permite efectuar de forma automatizada y potenciada por inteligencia artificial el análisis de millones de datos de forma simultánea. Clasificando datos en función de aquellos criterios que se desee identificar, ordenándolos y detectando divergencia respecto de parámetros predefinidos, es posible encontrar alteraciones en documentos, comunicaciones o información en general que pueda constituir incumplimientos o desviaciones de estándares normativos o regulación a la cuál una empresa se encuentra sometida. Solo es necesario cargar los parámetros a identificar, dotar a la solución de accesos a las bases de datos de información por medio de APIs seguras y voilá, un completo informe puede ser emitidos en segundos.

Otra plataforma con la que nos divertimos durante un rato es TrustArc, una empresa que provee soluciones para administrar políticas de cumplimiento de privacidad bajo estándares como GDPR o CCPA u otras regulaciones de privacidad en el mundo. Básicamente, es una plataforma flexible y adaptable a los estándares normativos que se desee sobre la cuál se pueden construir programas de cumplimiento por medio de la generación de evaluaciones, flujos de administración de autorizaciones, políticas y procedimientos.

De tal forma, múltiples son las aristas hoy cubiertas por empresas de tecnología en el mundo legal, pero a la vez, debemos también considerar que los índices de adopción de tecnología por parte de abogados son aún muy bajos, lo que sumado a que el uso de este tipo de soluciones no se ha transformado en prioridad estratégica en empresas y estudios jurídicos, nos lleva a concluir que queda un largo camino por recorrer. Lo que es incuestionable, es que quienes no estén gestionando sus estrategias e incorporando soluciones de esta especie, incluso a título experimental, tienen un alto riesgo de quedarse atrás y perder la oportunidad de construir ventajas competitivas relevantes.  

Andrés Jara, CEO Alster legal.

 

Legalweek New York 2019. Igualdad, diversidad e inclusión.

La semana pasada escribí acerca de nuestra participación en el Legalweek y les había mencionado que teníamos 5 grandes temas para desarrollar.

Uno de dichos temas es el cómo se aborda la igualdad, diversidad e inclusión en las sesiones de conversación a las cuales asistí. Se observa que estas materias prevalecen año a año, pero especial relevancia cobraron durante la pasada convención, pues la cantidad de charlas y exposiciones que abordaron estos asuntos se multiplicaron por varias veces. Llamó especialmente la atención el hecho de que un porcentaje importante de expositores se refirió al rol que los departamentos legales tienen en promover e impulsar el estándar del mercado en estos aspectos. Ejemplos como Metlife que exige a los estudios jurídicos que le sirven el demostrar planes de contratación y retención de abogados diversos, o la política de Facebook de requerir que un tercio de los equipos de abogados de sus proveedores sean mujeres y de minorías étnicas, o el programa de HP que retiene el 10% del honorario de los abogados externos que no cumplan los requerimientos de diversidad impuestos por sus políticas, son una demostración clara de que la demanda de servicios legales tiene un rol activo y relevante en satisfacer los estándares actuales de la sociedad en estas materias.

Por su parte, resultó de gran interés el conocer la existencia de múltiples herramientas tecnológicas que son utilizadas para promover el cumplimiento efectivo de estos estándares y políticas. Ejemplos hay varios, pero podría clasificarlos en 4 grandes grupos: (a) Plataformas tecnológicas que pueden asegurar que el lenguaje utilizado en la redacción de postulaciones a trabajos se encuentran libres de restricciones o prejuicios de género o etnia como Textio; (b) Plataformas específicamente diseñadas para entregar acceso a candidatos más diversos en género, etnia o educación como JopwellHandshakePower to Fly; (c) Aplicaciones que reemplazan la revisión tradicional de currículo vitae y utilizan neurociencia y algoritmos exentos de limitaciones o prejuicios para seleccionar candidatos más óptimos como Pymetrics; y (d) tecnologías que permiten enfocar los esfuerzos en la progresión del talento dentro de las empresas sin limitaciones asociadas a género, etnia, origen económico u otras condiciones, como Humanyze.  

Teniendo en consideración los casos de éxito expuestos en estos temas y también la relevancia que tomó en esta ocasión la discusión sobre ello, nos hace obviamente reflexionar respecto de los esfuerzos y acciones reales con que departamentos legales, empresas y estudios jurídicos chilenos se han hecho cargo de este nuevo estándar global. Existen varias iniciativas impulsadas a nivel legislativo y también algunas intenciones promovidas por el Colegio de Abogados de Chile, pero no se observan muchas aplicaciones reales en gerencias legales en esta línea y, menos aún, son los casos de estudios jurídicos que podrían realmente satisfacer las expectativas de clientes como los citados en ejemplos anteriores. Probablemente, la discusión llegará a Chile con cierto retardo, como también lo fue la discusión sobre la innovación en el sector legal que iniciamos con Alster Legal hace ya casi 4 años, pero no tenemos duda de que esta materia cobrará fuerza y, probablemente, las tecnologías y modelos de negocios inclusivos, remotos, flexibles y colaborativos ayuden a que la incorporación de buenas prácticas se inserten con fuerza y velocidad en los procesos internos de empresas y estudios jurídicos.

Andrés Jara, CEO Alster Legal.